Recomendaciones para prevenir golpes de calor en los más pequeños

Recomendaciones para prevenir golpes de calor en los más pequeños

El Ministerio de Salud recomienda tener especial atención en el cuidado de la piel, sobre todo es esta época del año ya que debido a las altas temperaturas la exposición al sol puede tener graves consecuencias para la salud.

En primer lugar es importante tener especial cuidado y no exponerse al sol entre las 10 y 16; los días de mucho calor recomiendan esperar hasta las 17 o 18 horas.

Los bebés hasta los 6 meses no deben estar expuestos al sol y una vez que comienzan a asistir a la playa deben utilizar la protección solar que debe tener UVB y UVA. Se aconseja siempre utilizar protectores solares y no pantallas o bloqueadores solares.

Además la ropa debe ser clara, con gorras, sombreros de ala ancha y es fundamental la hidratación. Eso implica que las madres que amamantan deben hidratarse correctamente.

El golpe de calor

Hay que destacar el peligro que entraña dejar a los niños en el interior de los autos u otros vehículos estacionados al sol. La temperatura en estos espacios se torna demasiado elevada y aparece el riesgo de sufrir un golpe de calor hasta la asfixia.

No hay que olvidar que el golpe de calor es un cuadro derivado de las altas temperaturas, que puede incluso ser mortal. Hay que evitar el exceso de actividad física en las horas de más calor, ofrecer agua de forma frecuente al bebé y si es lactante aumentar la frecuencia en la lactancia; además de optar por ropa holgada.

El niño debe beber agua aunque no sienta sed, es el primer paso para evitar la deshidratación. Los bebés y menores de seis años constituyen dos de los principales grupos de riesgo, junto con los ancianos, los deportistas y las personas enfermas.

Los principales síntomas del golpe de calor son: fiebre, dolor de cabeza, vómitos, pulso débil y acelerado. Los síntomas más graves son la presencia de convulsiones, disminución del nivel de conciencia o pérdida del conocimiento (desmayo). En estos casos, además de las medidas que en general se recomiendan para actuar ante un golpe de calor, se debe acudir de inmediato a la consulta de un médico.

Finalmente se destaca la importancia de enjuagar con agua común a los niños luego de meterlos en agua salada, porque la sal y la arena lastiman sus zonas más sensibles.