Martes clave en la provincia de cara a los conflictos policial, estatal y docente

Martes clave en la provincia de cara a los conflictos policial, estatal y docente

Hoy será una jornada muy importante e inclusive podría considerarse como un día bisagra para la continuidad o no de los conflictos en la provincia. Es que desde las 10 de la mañana distintos sectores de la administración pública están convocados por el Gobierno para intentar avanzar en la resolución de los reclamos salariales.

Sin dudas, el Gobierno de Arabela Carreras, atraviesa el período más tenso y caliente desde que asumió. Ni siquiera la oposición, carente de referentes políticos y plagado de internas, pudo alguna vez incomodar a Juntos Somos Río Negro.

Desde principios de marzo, los docentes vienen siendo una piedra en el zapato para Carreras, ya que pese a haber logrado un acuerdo con los estatales (ATE y UPCN) y los judiciales (Sitrajur), Unter nunca dio el visto bueno a las negociaciones. Lejos quedó la interna que había en el gremio docente. El Gobierno intentó marcar la cancha una y otra vez, pero esa misma cantidad de veces tuvo que retroceder sobre sus pasos.

El anuncio de descuentos por paros (luego efectivizados), la posibilidad de pagar con bonos, el plus por capacitación y la conciliación obligatoria han sido las estrategias del oficialismo para buscar tomar las riendas del asunto, pero nada de ello surtió efecto, sólo logró tensar aún más la situación con los docentes.

A todo esto se sumo el pedido de ATE de reapertura de paritaria y su postura de empatía con un «gremio hermano». Además, en el medio el error en pagos de horas extras y guardias al personal de salud no colaboró para nada. El sindicato de los estatales, que logró torcer el brazo de Weretilneck años atrás y entablar una gran relación con el líder verde, demuestra que con Carreras no es lo mismo.

La situación se intensificó hace un par de semanas. Personal policial, activo y retirado, se puso en pie de guerra y el conflicto fue trepando en tensión. El epicentro fue Roca, pero rápidamente se fue extendiendo en la provincia con los acampes frente a comisarías.

Este lunes, tal como se anunció durante el fin de semana, la movilización llegó a Viedma y tras entregar un petitorio para que el Gobierno se siente a negociar con el Consejo de Bienestar Policial, en asamblea resolvieron endurecer las medidas con una retención de servicios. Inmediatamente llego la convocatoria del Ejecutivo para «trabajar sobre la base del diálogo, la búsqueda de mejoras para el sector policial de la provincia».

En el transcurso de la mañana de este martes se definirán muchas cosas. Habrá que ver si todo se intensifica o si se encamina rumbo a una resolución. Sin dudas, pase lo que pase, esto puede traer consecuencias hacia el interior del Gobierno y dejar secuelas.

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